Antes que nada, reciban todos un cordial saludo de mi parte.
La docencia es una profesión que no elegí en principio, como lo comenté en el foro propedéutico, ya que si hubiera sido así hubiera estudiado la carrera de maestro en alguna escuela Normal o UPN, sin embargo es una profesión que no me arrepiento de ejercer y de la cual estoy orgulloso. Imparto clases en la carrera de Informática en el plantel CBTis 69, en Santa Rosalía B.C.S. tal como las materias de programación visual, páginas web, redes, mantenimiento y ensamble de equipo de cómputo.
El hecho de impartir materias de este tipo implica una constante actualización pues año con año avanza la tecnología y los conocimientos se vuelven obsoletos, si bien la docencia da sustento económico a mi familia, el hecho de lograr que los alumnos adquieran las habilidades, conocimientos y actitudes para aplicarlas en el campo laboral real y obtener recursos económicos es una gran satisfacción que me hace sentirme útil como docente y me motiva a seguirme superando y actualizando.
No basta con cubrir los contenidos sintéticos de los programas de estudio si estos no le van a servir para la vida diaria y por fortuna las materias que imparto tienen aplicación y eso facilita el proceso de aprendizaje de mis alumnos. Los límites como docente se los impone uno mismo, pues se pueden llegar al conformismo y comodidad de tener una plaza con base y aferrarse a la comodidad del modelo tradicional conductista o bien nos ajustamos a los nuevos modelos educativos que a mi punto de vista tiene bondades que me han facilitado mi labor docente. Siento que mi labor frente a grupo es valorado por los alumnos y ex alumnos, y esto me motiva a seguirme preparando, y mi meta no es solo cursar esta especialidad si no llegar a culminar una maestría en educación para realmente sentirme maestro.
Mi actividad diaria en el aula se ejerce principalmente en las salas de computo, pues las materias tienen un alto porcentaje de contenido practico, trato de evitar improvisar y lograr en lo posible que los alumnos aprendan, aunque en muchas de las ocasiones falta la parte que debe poner el alumno para lograr los objetivos.
Entre la docencia y mi profesión
Mi profesión de origen es Ingeniero en Computación, la cual estudie en la escuela de ingeniería de la UABC en la ciudad de Mexicali B.C. , cuando recién egresé en 1992, como todo estudiante empecé a meter solicitudes de empleo en varias empresas y bolsas de trabajo siempre con la idea de ejercer mi profesión, no recibí respuesta positiva durante más de un mes, a un amigo de la universidad en Mexicali, le ofrecen el trabajo para impartir clases en el CBTis 69 en Santa Rosalía B.C.Sur pero él decide no aceptar y me pasa la oferta, hice la llamada para saber las condiciones y me proponen una plaza de 40 horas, acepte, teniendo en mente que en la primera oportunidad pediría mi cambio a Mexicali o Ensenada donde viví mi infancia, lo cual después de 17 años no ha sido posible. La población donde vivo es pequeña aquí la vida es muy tranquila y estoy felizmente casado.
Si bien no elegí en principio ser maestro, es una profesión de la que me enorgullezco ejercer y a la que le debo muchas satisfacciones y logros personales, pienso que dios me puso en esta profesión por algún motivo, ser docente en educación media superior implica todavía influir y dejar huella en los jóvenes, es una etapa donde tu desempeño permite ser ejemplo o decepción, puedes formar para la vida pues la carrera técnica que el alumno desarrolla puede ser el sustento de su familia en el futuro, en el caso de que no culminen una carrera profesional. Cada docente en este nivel pone un grano de arena para formar en forma integral a nuestros alumnos. Las satisfacciones que he obtenido son innumerables, he logrado escalar plazas y mejorar mi situación económica, he sido reconocido como asesor de varios alumnos que han ganado el primer lugar en los concursos académicos, he participado en innumerables cursos de capacitación que me han permitido mejorar como docente, la mayoría en el área de las materias que imparto y , sobre todo esto, mi mayor satisfacción es cuando un alumno o ex alumno me da las gracias por los conocimientos adquiridos y que le han sido útiles en su vida diaria o carrera profesional que cursa.
Evidentemente no todo es miel en nuestra labor, en nuestra sociedad existen problemas que impactan en conductas agresivas y apáticas de una parte de nuestros alumnos, si bien es en esos jóvenes donde un docente demuestra su capacidad como tal, existen factores adversos para que el alumno desarrolle sus habilidades, asimile los conocimientos y modifique sus valores muchas veces deteriorados, pero aun así, habrá que buscar las estrategias para llevar a buen término el curso que impartimos. La labor docente es una oportunidad que tenemos de trascender y dejar huella. Mi profesión no la he dejado de ejercer, aunque parcialmente, realizo trabajos de mantenimiento y reparación de equipos de cómputo para algunas empresas de la localidad, y evidentemente sigo actualizándome en ella aplicándola a la docencia.

Te felicito por la trayectoria que has desarrollado en tu quehacer docente. Estoy segura que como ser humano y como profesionista has dejado huella en todo aquel joven que ha aceptado su compromiso de querer ser mejor cada día.
ResponderEliminarSaludos.